INVASIÓN, BOMBARDEOS Y ATROCIDADES: 2022, EL AÑO EN QUE ESTALLÓ LA GUERRA DE RUSIA EN UCRANIA

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Por CNN Español

(CNN Español) — En febrero de 2022, tras meses de advertencias de la inteligencia occidental, Rusia invadió Ucrania a través de lo que llamó una «operación militar especial», que a toda vista se trataba de una guerra cuyo fin era el de anexar territorios ucranianos.


Desde entonces, varios países de Occidente se han movilizado con ayudas económicas y apoyo militar hacia Ucrania, con el peligro latente de un conflicto bélico más grande que pueda involucrar más países, mientras los ataques con misiles y bombardeos continúan en Ucrania. Las fuerzas ucranianas han resistido e incluso recuperado algunos territorios, pero la guerra sigue siendo desigual, según dice el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, en diciembre utilizó por primera vez la palabra «guerra» para referirse al conflicto en Ucrania, la primera vez que se aleja públicamente de su descripción cuidadosamente elaborada de la invasión como una «operación militar especial» 10 meses después de que esta comenzara.

Esto es lo más importante que ha sucedido en el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.

La génesis del conflicto: una guerra con nostalgia de la Unión Soviética

Para entender cómo llegamos hasta aquí, es necesario retroceder años en la historia, hasta la era de la Unión Soviética, o mejor, hasta su disolución, cuando Ucrania, al ser una piedra angular de la URSS, votó masivamente por su independencia en 1991, algo que resultó ser la sentencia a muerte de la superpotencia.

Así que después de la declaración de independencia de Ucrania, la OTAN —la alianza militar liderada por Estados Unidos que se había enfrentado durante la Guerra Fría al Pacto de Varsovia— precisamente para asegurar esa independencia, empujó hacia el este, incorporando a la mayoría de las naciones de Europa del Este que habían estado en la órbita comunista. Y si bien la incorporación de las antiguas repúblicas bálticas soviéticas de Estonia, Letonia y Lituania —vecinas de Rusia— no llegó sino hasta 2004, años más tarde la OTAN anunció sus intenciones de ofrecer la entrada de Ucrania en algún momento.

Es ahí es cuando la OTAN empieza a cruzar la línea roja de Putin, quien ha declarado que el organismo internacional es una amenaza existencial y dice el líder ruso que la unión de Ucrania, su vecino, es un acto «hostil».

En 2013 un acuerdo comercial entre Ucrania y la Unión Europea tensó las relaciones con Rusia. Y en 2014, el parlamento ucraniano acabó destituyendo al presidente, lo cual ha sido descrito como una Revolución en Ucrania y como un «golpe de estado» por parte de Víktor Yanukóvich.

Esa escalada marcó un hito clave en el conflicto: Rusia anexó Crimea diciendo que estaba defendiendo sus intereses y los de los ciudadanos de habla rusa en Crimea, una región con fuertes lealtades hacia Rusia.

Meses después, rebeldes prorrusos se levantaron en la región del Donbás, en el este de Ucrania, y comenzó una guerra civil en la región que continúa hasta ahora y que enfrenta al gobierno ucraniano contra las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Luhansk, apoyadas por Rusia —que se considera su protector—, y en febrero reconoció su independencia, ocho años después.

Estos son algunos hechos clave de la guerra

La invasión

El 24 de febrero de 2022, el presidente de Rusia Vladimir Putin pronunció un discurso en el que dijo que había decidido «realizar una operación militar especial… para proteger a las personas que han sido objeto de abusos y genocidio por parte del régimen de Kyiv durante ocho años», repitiendo una afirmación infundada sobre la política separatista rusa de Ucrania, respaldada por la región de Donbas.

Ese día, Rusia inició bombardeos en las principales ciudades ucranianas, incluyendo Kyiv y Járkiv, y la planta nuclear de Chernobyl fue capturada por los rusos. Mientras tanto, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, ordenó una movilización militar general «con el fin de garantizar la defensa del Estado, mantener la preparación para el combate y la movilización de las Fuerzas Armadas de Ucrania, y otras formaciones militares».

Desde entonces, las tropas rusas avanzaron desde el norte, este y sur sobre las principales ciudades, y la resistencia ucraniana se endureció. Entre tanto, la Unión Europea y Estados Unidos, entre otros, han impuesto sanciones contra Rusia dirigidas a los sectores financieros, energéticos y de transporte del país, y la política de visas.

El ataque al hospital de Mariúpol

En marzo, la imagen de una mujer en embarazo, herida, siendo llevada en una camilla frente a los restos humeantes del hospital infantil y de maternidad de Mariúpol, marcó una de las primeras atrocidades más destacadas de la guerra de Rusia, al ser transportada con su rostro pálido, una mano sosteniendo su vientre en un gesto de protección, mientras todas las ventanas del edificio habían estallado.

La imagen fue tomada después de lo que, según las autoridades de Mariúpol, fue un ataque aéreo ruso contra el hospital a principios de marzo, que dejó al menos 17 heridos, entre ellos niños, mujeres y médicos.

Los crímenes de Bucha

A mediados de abril, las atrocidades del conflicto fueron descubiertas cuando en en Bucha, al noroeste de la capital de Ucrania, imágenes mostraron cuerpos de civiles esparcidos por una calle, y los reporteros de CNN observaron una fosa común en la ciudad.

Zelensky pidió que se pusiera fin a los «crímenes de guerra» rusos. Para ese momento la retirada de las fuerzas rusas en torno a Kyiv reveló atrocidades de la guerra.

Zelenzky dijo ante el Consejo de Seguridad de la ONU el 5 de abril que los rusos mataron a civiles en Bucha por «placer».

La contraofensiva ucraniana

Ucrania lanzó a finales de de agosto una contraofensiva en territorios ocupados por Rusia desde el inicio de su invasión en febrero.

Primero en el sur, en el óblast de Jersón, y luego en el noreste, en torno a la ciudad de Járkiv, las tropas ucranianas rompieron temporalmente la inercia de la guerra de desgaste en la que habían descendido ambos bandos, y se lanzaron a maniobrar desde dos direcciones logrando importantes éxitos especialmente en el noreste.

Según Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania, para septiembre se habían liberado unos 8.000 kilómetros cuadrados de territorio, equivalente a más del 10% del total ocupado por Rusia. Zelensky incluso viajó a Izium, al ciudad más grande entre las recientemente liberadas, y se dejó ver entre las calles.

La amenaza nuclear

Putin avanzaba con su guerra y en medio de una escasez de personal militar tras meses de guerra sin alcanzar el objetivo, en septiembre hizo un anuncio que llevó a miles de rusos a salir del país: la «movilización parcial» de sus ciudadanos para ir a la batalla en Ucrania.

El 21 de septiembre día Putin lanzó una advertencia más severa: amenazó con utilizar todos los medios a su alcance «para defender a Rusia y al pueblo» e hizo una clara referencia en septiembre sobre el posible uso de su arsenal nuclear.

La amenaza nuclear no ha cesado. Es más, Putin ha advertido recientemente que tras diez meses de guerra esta podría «llevar un tiempo» más y reiteró su amenaza “creciente” de una guerra nuclear.

“Con respecto a la naturaleza prolongada de la operación militar especial y sus resultados, por supuesto, llevará un tiempo, tal vez”, dijo Putin a principios de diciembre.

Y sin descartar categóricamente el primer uso de armas nucleares, Putin dijo que veía el arsenal nuclear ruso como un disuasivo más que como una provocación.

La anexión ilegal

El 30 de septiembre Putin anunció que Rusia se apoderó de cuatro regiones ucranianas, en un proceso de anexión ilegal según el derecho internacional. El anuncio siguió a los referéndums celebrados en esas regiones que Ucrania y las naciones occidentales consideraron como “una farsa”.

Las regiones son Luhansk y Donetsk —dos repúblicas separatistas respaldadas por Rusia donde ha habido combates desde 2014—, así como Jarsón y Zaporiyia, dos áreas en el sur de Ucrania ocupadas por las fuerzas rusas desde poco después de que comenzara la invasión.

La liberación de Jersón

El 9 de noviembre, las fuerzas de Ucrania liberaron Jersón tras el retiro de las tropas rusas en la ciudad.  Las fuerzas rusas se retiraron a la orilla oriental del río Dnipro, que atraviesa la amplia región, también llamada Jersón, que fue anexionada por Rusia en septiembre en violación de las leyes internacionales.

La retirada es otro revés humillante para el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el momento militar más importante en la guerra desde que las fuerzas ucranianas arrasaron la región norteña de Járkiv en septiembre.

Jersón, no obstante, ha sido objeto de graves ataques, como el de diciembre que dejó 10 muertos. 

La crisis de energía

Rusia se encuentra en un conflicto energético con Europa desde que invadió Ucrania a finales de febrero y ha profundizado esta crisis tomando represalias en las exportaciones de petróleo a los países que apliquen un tope de precios, una medida para limitar la capacidad de Moscú para financiar su guerra.

Para septiembre, la crisis energética de Europa se estaba profundizando mientras Rusia limitaba aún más las exportaciones de gas natural, lo que ha obligado a los Gobiernos a gastar miles de millones de euros para proteger a las empresas y los consumidores de las facturas vertiginosas a medida que la región se desliza hacia la recesión.

Sin embargo, después de advertencias sobre la reducción de suministro por parte de Rusia, para finales de octubre Europa tenía tanto gas natural que los precios se desplomaron brevemente por debajo de cero por sobreabastecimiento. Esto representó un giro enormemente sorprendente para Europa, pues hogares y empresas habían sufrido hasta ahora aumentos drásticos en el costo de una de sus principales fuentes de energía.

La situación energética en toda Ucrania sigue siendo «realmente difícil» debido al constante riesgo de bombardeos rusos, declaró en diciembre el ministro de Energía de Ucrania, Herman Halushchenko, advirtiendo que en la víspera de Año Nuevo podrían producirse «daños máximos en el sistema energético».

Zelensky visita Washington

Trescientos días después de que Rusia invadiera su país, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, viajó a Washington para conversar sobre lo que podrían traer los próximos 300 días.

Envuelta en secreto hasta el último minuto, la histórica visita estuvo cargada de simbolismo, desde la sudadera verde monótona de Zelensky hasta la corbata a rayas azules y amarillas del presidente Joe Biden y la bandera de guerra ucraniana desplegada en el interior del Congreso.

Al salir de sus conversaciones, los gobernantes de ambos países dejaron en claro que ven que la guerra entra en una nueva fase. A medida que Rusia envía más tropas al frente y emprende una campaña aérea brutal contra objetivos civiles, aumentan los temores de llegar a un punto muerto.

Justo antes de la llegada de Zelensky, la administración Biden anunció que enviará casi US$ 2.000 millones en asistencia de seguridad adicional a Ucrania, incluido un nuevo y sofisticado sistema de defensa aérea Patriot que Zelensky ha estado solicitando durante meses.

Lo que ha dejado la guerra hasta ahora

La guerra de Rusia en Ucrania ha dejado devastación a su paso cada día que avanza, y no hay, hasta el momento, de un desescalamiento del conflicto, mientras sí avanzan las atrocidades propias de la guerra.

La guerra ha dejado:

7,8 millones de refugiados Ucrania en toda Europa, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR.

5,9 desplazados internos, según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones, además, 5,2 millones de personas han retornado a sus hogares desde el inicio de la guerra.

La guerra deja hasta ahora 6.884 civiles ucranianos muertos, unos 17.800 civiles damnificados y más de 10.900 heridos, según la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, OHCHR.

Además, se han perdido, hasta noviembre, unos 4,8 millones de empleos según la Organización Mundial del Trabajo, y las pérdidas económicas por la guerra se estiman en entre 500.000 y 600.000 millones de dólares, de acuerdo con cifras del Kyiv School of Economics.

Ucrania afirma que Rusia debe ser expulsada de la ONU por los crímenes de guerra. La Oficina del Alto Comisionado para Derechos Humanos de las Naciones Unidas reveló que desde el inicio del conflicto en Ucrania ha habido un promedio de más de 20 muertos por día.

Con información de Melissa Velásquez, Sebastián Jiménez, Germán Padinger, Radina Gigova, Rhea Mogul, Anna Chernova, Anna Chernova y Tim Lister

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